De las máquinas simples a los robots



Desde hace cientos de años, el ser humano se las ha ingeniado para diseñar y construir máquinas (las máquinas ayudan al hombre a realizar trabajos con menos esfuerzo). Hoy en día existen desde máquinas manuales hasta robots.

Máquinas
El ser humano siempre intenta realizar trabajos que subrepasan su capacidad física o intelectual. Algunos ejemplos de esta actitud de superación pueden ser: mover rocas enormes, elevar coches para repararlos, transportar objetos o personas a grandes distancias, extraer sidra de la manzana, cortar árboles, resolver gran número de problemas en poco tiempo...

Para solucionar estos grandes retos se inventaron las máquinas: una grúa o una escavadora son máquinas; pero también lo son una bicicleta, o los cohetes espaciales; sin olvidar tampoco al simple cuchillo, las imprescindibles pinzas de depilar, el adorado ordenador o las obligatorias escaleras. Todos ellos son máquinas y en común tienen, al menos, una cosa: son inventos humanos cuyo fin es reducir el esfuerzo necesario para realizar un trabajo.

Prácticamente cualquier objeto puede llegar a convertirse en una máquina sin más que darle la utilidad adecuada. Por ejemplo, una cuesta natural no es, en principio, una máquina, pero se convierte en ella cuando el ser humano la usa para elevar objetos con un menor esfuerzo (es más fácil subir objetos por una cuesta que elevarlos a pulso); lo mismo sucede con un simple palo que nos encontramos tirado en el suelo, si lo usamos para mover algún objeto a modo de palanca ya lo hemos convertido en una máquina.

Fuente Mecaneso

Máquinas simples
Cuando la máquina es sencilla y realiza su trabajo en un solo paso nos encontramos ante una máquina simple. Muchas de estas máquinas son conocidas desde la prehistoria o la antigüedad y han ido evolucionando incansablemente (en cuanto a forma y materiales) hasta nuestros días.

Algunos inventos que cumplen las condiciones anteriores son: cuchillo, pinzas, rampa, cuña, polea simple, rodillo, rueda, manivela, torno, hacha, pata de cabra, balancín, tijeras, alicates, llave fija...
Polea de cartón
Torno

Máquinas y mecanismos
Cuando no es posible resolver un problema técnico en una sola etapa hay que recurrir al empleo de una máquina compuesta, que no es otra cosa que una sabia combinación de diversas máquinas simples, de forma que la salida de cada una de ellas se aplica directamente a la entrada de la siguiente hasta conseguir cubrir todas las fases necesarias.
Mecanismo biela-manivela

Las máquinas simples, por su parte, se agrupan dando lugar a los mecanismos, cada uno encargado de hacer un trabajo determinado. Si analizamos un taladro de sobremesa podremos ver que es una máquina compuesta formada por varios mecanismos: uno se encarga de crear un movimiento giratorio, otro de llevar ese movimiento del eje del motor al del taladro, otro de mover el eje del taladro en dirección longitudinal, otro de sujetar la broca, otro...

Engranajes de madera

Máquinas automáticas.
Máquinas que trabajan sin necesitar la continua presencia y control de las personas. Incluyen sensores y son capaces de realizar ciertas tareas y repetirlas bajo determinadas condiciones sin la intervencion humana.
Lavadora, secadora, cafetera, microondas...

El carpintero
Vehículo con célula fotoeléctrica

Robots
Para que las máquinas automáticas puedan considerarse robots deben tener las siguientes características:
  • Estar diseñadas para realizar diversas tareas como soldar, mover piezas, pintar, cortar, taladras, ect, a partir de movimientos programados.
  • Estar controladas por ordenador y poderlas programar cuantas veces se desee.
  • Disponer de sensores para interactuar con el entorno.

En la actualidad, podríamos decir que un robot es una máquina más o menos compleja diseñada para realizar trabajos tediosos o peligrosos, que pueda ser programada y es capaza de interactuar con el entorno.

Robot capaz de detectar y salvar objetos