La
tenaza es una herramienta muy antigua que se utiliza para extraer
clavos de la madera, cortar alambre u otros elementos. Son una
herramienta indispensable en carpintería. Aparte de su uso clásico
para quitar los clavos también se utilizan para otros propósitos en
el campo del procesamiento del hierro y en carpintería.
Se construye generalmente de acero forjado.
Las tenazas se forman, por dos brazos metálicos fuertes pivota en
un punto más cercano a la boca de agarre que a los mangos. La
diferencia característica con respecto a las pinzas está dada por
la forma de las mandíbulas, que son en forma de arco de modo que se
cierran en la punta que forma una superficie redondeada de gran
radio. Los puntas de las bocas son biseladas, con el fin de poder
entrar bajo la cabeza de los clavos a extraer, eso se consigue
adelgazamiento en el forjado, de manera que pueda deslizarse por
debajo de las cabezas de los clavos más difíciles de extraer.
Medidas básicas de seguridad para trabajar con las tenazas
Las tenazas solamente se deben utilizar para arrancar clavos y
cortar alambres y objetos no muy resistentes. En definitiva y como ya
hemos dicho, cada herramienta ha sido concebida y perfeccionada en el
tiempo para realizar una tarea determinada y no podemos intentar ir
más allá.
Las tenazas se emplearán únicamente para sus usos específicos,
de lo contrario, estaremos asumiendo riesgos innecesarios, que se
pueden paliar fácilmente siguiendo una serie de medidas de seguridad
básicas. A continuación te detallamos las más importantes:
No se deben usar como martillos, alicates u otros fines más
allá de los correspondientes, de lo contrario, podemos lesionarnos
las manos.